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¿Por qué se enferman más al volver a clases? 7 hábitos para apoyar sus defensas

¿Por qué se enferman más al volver a clases? 7 hábitos para apoyar sus defensas

Mochila lista, uniforme medio planchado, lunch armado… y, a los pocos días, aparece el primer estornudo. Si sientes que los virus también vuelven a clases, no estás imaginando cosas.

En la escuela comparten lápices, juguetes y muchas horas muy cerquita unos de otros. Los CDC explican que las infecciones se propagan con facilidad por el contacto cercano, los objetos compartidos y la ventilación insuficiente.

¿Podemos prometer un ciclo escolar sin resfriados? Ojalá. Lo que sí podemos hacer es darles una buena base para descansar, aprender y recuperarse.

1. Volver al horario de sueño (antes de que suene la alarma)

Dormir no es ‘no hacer nada’. Durante el descanso, su cuerpo trabaja en el crecimiento, la memoria y el sistema inmune. La Academia Estadounidense de Medicina del Sueño recomienda:

  • De 3 a 5 años: entre 10 y 13 horas al día, incluyendo siestas.
  • De 6 a 12 años: entre 9 y 12 horas al día.

Dormir dentro de estos rangos se relaciona con mejor atención, aprendizaje, comportamiento y salud física.

Tip: adelanta la hora de dormir entre 15 y 30 minutos cada noche. Es más llevadero que arreglar todo el domingo.

2. Un desayuno que llegue vivo hasta el recreo

No tiene que parecer de Pinterest. La idea es que les dé energía y nutrientes para varias horas de clases y juego.

Y sí, hay ciencia detrás: una revisión de 45 estudios encontró que desayunar, frente a permanecer en ayuno, puede favorecer algunas tareas de atención, memoria y organización durante esa misma mañana.

● En la práctica

Prueba esta fórmula: proteína + carbohidrato + fruta o verdura + agua. La constancia vale más que una rutina imposible de mantener.

3. Manos limpias, menos intercambio de bichitos

En lugar de repetir ‘lávate las manos’ todo el día, relaciónalo con momentos fijos: antes de comer, después de ir al baño, después de sonarse la nariz y al volver a casa.

En un ensayo con 1,341 niños, un programa escolar de higiene de manos que incluyó el uso supervisado de gel antibacterial se asoció con un 38% menos riesgo de ausencias por infecciones respiratorias.

Completa el combo enseñándoles a estornudar en la parte interna del codo y a no compartir vasos, cubiertos o botellas.

4. Que la botella de agua también vaya a clases

Entre clases y recreo, tomar agua se les puede olvidar. Pero mantenerse hidratados ayuda a regular su temperatura y favorece la energía y concentración durante el día. Cuando les falta agua, pueden sentirse más cansados o tener dificultad para concentrarse.

Una botella que puedan abrir solos y momentos fáciles de recordar (al despertar, con el desayuno y durante el recreo) pueden hacer la diferencia.

5. Hablemos de la microbiota sin ponernos científicas

Piensa en la microbiota como un equipo de bacterias buenas y otros microorganismos que forman parte de nuestro cuerpo y viven principalmente en el intestino. Entre sus muchas funciones, ayudan a la digestión y apoyan el funcionamiento del sistema inmune.

Una revisión de Cochrane de 24 estudios encontró que algunas intervenciones con probióticos con menos infecciones respiratorias altas y episodios más cortos. Los resultados dependen de las cepas, las dosis y las personas estudiadas.

● Importante

La microbiota es una pieza del bienestar, pero ningún probiótico funciona como un escudo mágico contra la gripa ni reemplaza el sueño, la alimentación, la higiene o la atención médica.

En la Línea Kids, Probivos Kids combina microorganismos vivos con inulina de agave, una fibra que los alimenta. Viene en sobres de polvo sin sabor para niños de 1 a 12 años.

6. Mirar la semana completa, no pelear por un brócoli

En vez de calificar cada comida, observa la variedad de la semana: frutas, verduras, proteínas, cereales y grasas saludables. Todas suman nutrientes para su crecimiento, energía y sistema inmune. Y algunos merecen especial atención durante la infancia.

La vitamina D, por ejemplo, ayuda a absorber calcio y participa en la salud de huesos, músculos y sistema inmune. Como las necesidades cambian según la edad y el estado de salud, la suplementación debería valorarse de forma individual.

7. Elegir complementos con intención (no por acumulación)

Más frascos no significa más bienestar. La mejor rutina es la que responde a una necesidad real y se puede mantener.

Si identificas que necesitan apoyo específico, la Línea Kids de Matter reúne opciones para microbiota, micronutrición, vitamina D y digestión: Probivos Kids, Diaria Kids, Desol Kids y Multizyme Kids.

Si un niño se enferma con frecuencia, toma medicamentos o vive con alguna condición médica, consulta con su pediatra antes de elegir complementos.

Lo que sí importa

Dormir mejor, comer variado, lavarse las manos y tomar agua parecen cosas pequeñas, pero juntas sostienen una rutina más saludable.

Y si aparece el primer estornudo, respira: no significa que hiciste algo mal. Volver a clases también es ayudar a que su cuerpo pueda aprender, jugar y recuperarse.

● Cada niño tiene necesidades distintas. Conoce la Línea Kids de Matter y encuentra opciones pensadas para acompañar su nutrición, digestión y bienestar durante cada etapa.

Conoce la Línea Kids

Estos productos no son medicamentos. El consumo de estos productos es responsabilidad de quien los use. Estos productos no sustituyen una receta médica. Consulta al pediatra antes de comenzar cualquier suplementación.


Fuentes científicas y oficiales

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